Tu forma de hablar puede cambiar tu vida
- benjamindial7
- 1 feb 2021
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 29 abr 2021
Nuestra lengua y nuestro corazón son dos aspectos básicos de la mayordomía de nuestro ser.

Dios hace serias advertencias acerca de la utilización de la lengua y espera de nosotros una nueva y correcta mayordomía -uso- de la misma. El Señor Jesús en el pasaje de Mateo 12:36 claramente nos indica que seremos sometidos a juicio por el uso que hayamos hecho de nuestra lengua.
Piensa por un momento que sería en tu situación personal una buena utilización de la lengua.

¿Qué sale de nuestra boca?
No salga de la boca de ustedes ninguna palabra mala (corrompida), sino sólo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan
Efesios 4:29
La mayordomía de nuestra lengua no sólo incluye las cosas que decimos -el contenido- sino también el objetivo que perseguimos con las mismas y la motivación que nos impulsa a pronunciarlas.
Tener una correcta mayordomía de nuestra lengua no es simplemente una cuestión de pronunciar la verdad y evitar la mentira.
La verdad puede ser dañina y perjudicial como puede serlo la mentira.
Algunas personas se enorgullecen de siempre decir la verdad a todo el mundo. Sin embargo, la verdad dicha sin amor puede hacer mucho daño, las verdades pueden ser dichas con la finalidad de herir, humillar o dañar a aquel que las recibe.
Hay ciertas verdades que no sirven para edificar a los oyentes, y cuyo conocimiento si bien es posible que no les hiera, tampoco contribuye a su edificación o a la visión que tengan de otras personas y la manera en que se relacionen con ellas.
Por tanto una correcta mayordomía tiene que ver claramente con el contenido de lo que hablamos, la motivación con la que lo hacemos y el impacto que puede causar en nuestros oyentes.
¿Cómo usamos nuestra lengua?
Proverbios 4:24-25, Proverbios 6:16-17, Proverbios 12:18, Proverbios 12:22, Proverbios 12:25, Proverbios 14: 23
El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo; Mas el hombre prudente calla. El que anda en chismes descubre el secreto; Mas el de espíritu fiel lo guarda todo.
Proverbios 11:12-13

Analiza la mayordomía de tu lengua de forma personal.
Pídele a Dios que te muestre posibles fallas que existen en esta área.
Piensa de forma concreta que cosas puedes hacer para usar tu lengua de forma edificante y positiva.




Comentarios