La Oración
- benjamindial7
- 1 sept 2021
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 2 sept 2021
El día que el Señor Jesucristo ascendió al cielo, se reunieron los discípulos en Jerusalén, en un "aposento alto" donde "perseveraban unánimes en oración y ruego", durante diez días,
hasta el momento en que se cumplió la promesa que les había hecho el Señor, y allí fueron todos llenos del
Espíritu Santo;
Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios. Hechos 4:31
Hechos 6:4;13:2
En la Biblia leemos que, por medio de la oración, los discípulos mantenían una firme relación con Dios, buscaban su dirección, recibían al Espíritu Santo, se operaban sanidades; ellos asistían a la reunión de oración diariamente a las tres de la tarde, se preocupaban por tener más tiempo para orar y predicar, al orar, eran continuamente visitados por el Espíritu de Dios.
Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración.
Hechos 3:1

Orar, despierta nuestro espíritu, nos hace dependientes de Dios e inclinados a confiar plenamente en Él, alienta nuestra esperanza, crea en nosotros grandes espectativas cuando conocemos su grandeza, activa en nuestro favor su maravilloso poder.
Debemos hacer conciencia del poder de la oración, pero a la vez aprender a sujetar nuestros pensamientos a la soberanía de Dios y su voluntad. El escritor John McArthur, escribió en una ocasión:
"...la oración, no es un intento de hacer que Dios esté de acuerdo con nosotros, o de que provea para nuestros deseos egoistas...sino que es un ejercicio de confirmar nuestros deseos y propósitos, a su voluntad."
Si hacemos oraciones, debemos aprender a decir cómo Jesús lo hizo con el Padre en el huerto de Getsemaní:
...pero no se haga mi voluntad, sino la tuya".
Lucas 22:42
y la voluntad de Dios es:
Bendecirnos sobreabundantemente sostenernos, sanarnos, liberarnos, restaurarnos, prosperar su obra, porque es nuestro Dios, nuestro Salvador, nuestro Padre, y nosotros somos sus amados!!! Al orar, debemos hacerlo con la mirada puesta en Dios y no en la "gran" apariencia de nuestras adversidades, pero siempre con mayor disposición para oír que para hablar, haciéndolo, en todo momento, con verdadera fe y una visión clara de lo que podemos esperar de Él.

El apóstol Pablo aconseja que el uso de la armadura de Dios, sea acompañado de oración:
•En todo tiempo.
Como dijo el salmista:

•Con toda oración y súplica en el Espíritu.
Que no sea un rezo con palabras repetitivas, sino, expresando con sinceridad y humildad, el sentir de nuestro corazón.

• Con toda perseverancia.
Hacerlo con persistencia y sin desmayar.
Jesús les contó una parábola para enseñarles que ellos debían orar en todo tiempo, y no desfallecer: Lucas 18:1
• Por todos:
Pensando siempre en otros, antes que, en nosotros mismos, para que se cumplan los propósitos de Dios.

Recordemos:
"...Orad unos por otros...la oración eficaz del justo puede mucho."

Si te fue de bendición comparte!




Comentarios